Árbitro de Fútbol: Tarjeta Amarilla

No hace falta ser muy listos para darse cuenta de que la gente prefiere ser recompensada a ser castigada por hacer algo. A nadie le gusta el castigo y, sin embargo, recibimos con agrado un premio, por muy insignificante que sea.

El caso es que si te das una vuelta por ahí encuentras grandes ideas que tratan de aplicar el mantra “mejor recompensar, pero penalizar también funciona”. La recompensa, bien definida y pensada, puede incluso ofrecer beneficios para quienes ofrecen el premio.

Sirva el siguiente ejemplo: Muchas ciudades, debido a su ubicación geográfica, se ven obligadas a construir puentes para que vehículos y medios de transporte puedan entrar y salir de ella sin tener que dar largos rodeos para poder acceder a la urbe: Lisboa o San Francisco son claros ejemplos.
El acceso a estas ciudades está condicionado por sus puentes. El paso de estos puentes conlleva siempre el pago de una tasa, pero con “truco”: Los usuarios que salen en coche de la ciudad (y que ayudan a descongestionarla a nivel de tráfico) no pagan nada, los usuarios que entran en ella (la congestionan) tienen que pagar su correspondiente tarifa en función del tamaño del vehículo. Muchos usuarios se quejan cuando entran en la ciudad preguntándose por qué diablos tienen que pagar para cruzar un simple puente. De lo que no nos damos cuenta es de que, saliendo de la ciudad estamos ayudando a minimizar el tráfico.

Este ejemplo de la vida real lo podemos aplicar en la web. Recompensar a los usuarios que, por ejemplo, ofrecen más contenido a la web y “penalizar” (o no premiar simplemente) a los que son menos proactivos puede llegar a ser una buena estrategia si se plantea como es debido.

Venere es un portal de reservas de alojamientos por internet, muy recomendado, por cierto. Cada vez que hago una reserva a través de ellos, días más tarde recibo un email donde me piden la opinión sobre el hotel que reservé a través de ellos. A veces sí, estoy con ganas de escribir y dedico algunas líneas para opinar sobre dicho hotel, pero otras veces simplemente no me apetece.

Email Venere.com

Un buen incentivo sería ofrecer a aquellos usuarios que escriban una reseña un pequeño descuento en su próxima reserva. Este gesto por parte de Venere ayudaría muchísimo a aumentar lo más interesante de la web: Las opiniones de los usuarios. Y, de paso, te aseguraría una próxima visita a la web, pues a todo el mundo le gusta usar un descuento que nos han regalado, ¿no? Rizando el rizo, y a riesgo de equivocarme, se me ocurre que, si el comentario es negativo, los costes del descuento los podría asumir el propio hotel donde el usuario se ha hospedado, al fin y al cabo el responsable final de un mal servicio es el hotel. Si el comentario es positivo dicho descuento lo podría asumir Venere. Este dinámica también se podría aplicar a portales como los amigos de TopRural, donde los comentarios son claves a la hora de tomar la decisión final.

El criterio a seguir es sencillo: Por un lado, a mejor contenido, mejor premio, en forma de descuentos, regalos, etc. Por otro lado, a peor (o menor) contenido, penalizar, pero sin que ésto se vea como un castigo realmente. De esta forma recompensas a los usuarios más proactivos, los que más esfuerzo hacen por generar buen contenido y de alguna forma animas a los más perezosos a generar contenido decente. Lo más importante es hilar muy fino. Si los usuarios se ven en la obligación de hacer algo sencillamente no lo harán, y al final puede perjudicarte, pero exprimiendo interfaz y usuarios/clientes se pueden conseguir beneficios interesantes.

Al final se trata de pequeñas vueltas de tuerca que no sólo ayudan a obtener mejor contenido, sino que encima recompensan a los usuarios que más te utilizan.

Gestión, Management, MIT Sloan, Tecnología

Aún con el eco de las puertas de embarque en la cabeza me atrevo a redactar algunas de las ideas más frescas tras unas jornadas maratonianas en el MIT Sloan de Massachussets. Han sido dos eventos en los que ha merecido la pena estar presente: Building, Leading, and Sustaining the Innovative Organization y Reinventing Your Business Strategy. El trabajo más importante viene a posteriori…

Hoy en día la gran mayoría de las empresas (start ups o no) se enfrentan a un “dualismo” con el que siempre resulta dificil lidar: Funcionar eficientemente en el día a día y, al mismo tiempo, innovar de cara al futuro. Cualquier empresa debe estar preparada para gestionar ambos conceptos simultáneamente, algo que se denomina “la tiranía del éxito”. Muchas compañías, para evitar esta “tiranía” gastan todas sus energías en la creación de nuevas tecnologías que les separe del resto de competidores. Pero más que la tecnología en si, la clave está en conocer las consecuencias que la implementación tendrá en los mercados donde ésta se implemente.

Más allá de todo lo que rodea a un negocio lo más importante son los usuarios. Sin embargo el verdadero enfoque no es centrarse únicamente en lo que piden. Ir más allá es conocer lo que verdaderamente necesitan, no limitarse únicamente a escuchar sus opiniones, tópico bastante conocido en el ámbito de la HCI: First Rule of Usability? Don’t Listen to Users.

La innovación empieza con la conexión entre una necesidad y tecnología necesaria para alcanzar dicha necesidad. Estos elementos combinados conforman la idea. Pero no es la propia tecnología la que crea valor, sino el cambio. El uso de una u otra tecnología no implica éxito directamente. La habilidad de la tecnología para provocar el cambio es lo que se denomina como productividad.

Low-cost o diferenciación: son las dos únicas maneras de competir en un mismo negocio. La diferenciación te aparta del resto de competidores ofreciendo un servicio único que otros no consiguen ofrecer en ese nicho de mercado. Además, los servicios tienen la capacidad de poder ser personalizados, lo que no ocurre tan fácilmente con un producto. No se es líder rivalizando con tus competidores, sino vinculándote directamente con los usuarios, con lo que te usan.

Con frecuencia la innovación no resulta del uso de la última tecnología. La innovación puede ser el resultado de un uso más creativo de tecnologías ya existentes. En este contexto, ofrecer herramientas a los usuarios más fieles puede ayudar a identificar tendencias y encontrar nuevos parámetros de uso y necesidades.

Muchas de las claves para encontrar la tecnología más adecuada viene dada por la redefinición de productos, procesos o servicios. Liberarlos de conceptos obsoletos y tratar de darles un nuevo enfoque ayuda a innovar dentro del negocio.

El famoso miedo al error debe ser asimilado y entendido como algo natural. Si no se está preparado para el error es muy dificil crear nuevas tendencias.

Para mi sorpresa, el gran protagonista, más que la innovación o la tecnología, ha sido el usuario. A pesar de las fabulosas ponencias, en todas y cada una de ellas he echado de menos un enfoque más orientado hacia Internet. Los ejemplos y casos de uso que se han expuesto a lo largo de estas jornadas eran de la época de los 90 o anteriores. Muy ilustrativos, pero quizá algo caducos viniendo de una institución como es el MIT.

Otra cosa que me ha llamado la atención y que comentábamos el otro día Gorriti y yo mismo es la forma de pensar que existe a un lado y otro del Atlántico. Da la sensación de que aquí nos dedicamos más a brigar con el día a día mientras que por aquellos meridianos se dedican más a explorar tendencias a medio/largo plazo… No es algo constatado, pero cada vez escucho más este comentario…

Han sido unos días reveladores, sobre todo, para despejar la mente y mirar un poco más allá sobre lo que hacemos, no sólo en lo que a HCI se refiere, sino en el uso de la tecnología para ofrecer servicios más enfocados a nuestros usuarios.

Repetiría, pero creo que la mejor manera de explotar este tipo de formaciones es en conjunto, con alguien más del equipo con quien poder contrastar ideas y puntos de vista.

Pero, como digo, ahora toca la parte más dificil…

ON/OFF

A través de un post de Sergio Sánchez en el blog de Usolab he llegado a un interesante análisis sobre el origen de los confusos botones que nos encontramos en muchos de los aparatos que utilizamos hoy en día: impresoras, fotocopiadoras…

Los iconos que representan ON y OFF - el ” O ” para el OFF y ” l ” para ON - derivan del código binario en electrónica, 0 para OFF y 1 para ON. La evolución de este concepto inicial, incluyendo la barra dentro del círculo, acabó en un solo comando con las opciones ON y OFF integradas.

Rompiendo el círculo en la parte superior con la barra se estableció el comando Reposo/Stand-by (definido por el British National Standards Institute), aunque en la mayoría de los casos no se emplea de la manera más acertada; solemos encontrarnos este comando en muchísimos dispositivos de hoy en día ejecutando la acción ON/OFF en lugar de la Stand-by:

Standby command

Quien quiera ingadar un poco más sobre este asunto, existe un interesante documento publicado por el Laboratorio de Berkeley donde se analizan la mayoría de los comandos de ahorro de energía en dispositivos electrónicos: The Power Control User Interface Standard.

Empezar por las páginas interiores cuando diseñas webs con una arquitectura profunda es una opción muy recomendable. Tener bien definidas las secciones interiores que más se visitan ayuda a ir visualizando cómo será la que quizá es la sección menos importante: La home.

A no ser que la web que estés definiendo sea una web social, donde la home adquiere gran importancia para monitorizar lo que hacen tus contactos, una home es una “lanzadera” que redirije a los principales contenidos finales de la web.

Mucha gente aborda un diseño comenzando precisamente por la página que tendría que dejarse para el final. Diseñar de esta forma provoca que en más de una ocasión tengas que volver a retocar detalles de la home cuando ya estás definiendo secciones interiores. Estas secciones dan pistas muy concluyentes sobre cómo será finalmente la página de inicio.

La home además no debe ser un elemento del que se hable en singular. David Boronat lo comentaba muy acertadamente en las jornadas sobre Optimization Trends&Tools: Cuando defines una home tienes que pensar en cómo la verá un usuario recién aterrizado, cómo se verá con cookies y cómo cuando un usuario esté registrado y logueado: 3 en total.

Detalle de interfaz en idealista.com

El sábado, 16 de febrero, subimos la nueva versión de idealista.com, la séptima desde que todo empezó, en octubre del año 2000. Atrás dejamos un período con un montón de horas ajustando, definiendo, planificando… como suele ser habitual en cambios masivos de este tipo.

Con todo un poco más estabilizado, practicamente ya con velocidad de crucero, y echando un vistazo atrás me asoman algunas conclusiones:

  • Vuelvo a recomendar diseñar para la transición. Un rediseño radical nos hubiera dado muchísimos problemas. Hemos construído un nuevo puente sin que deje de pasar el tren. Nuestros usuarios siguen usando la web como siempre lo han hecho: los ratios de subidas de anuncios o de búsquedas se mantienen prácticamente en los mismos niveles.
  • ¿Rediseño o transición? Yo lo llamaría como muy acertadamente comentó el amigo Luis Villa, “Realineamiento”:

      “El realineamiento es parte de la naturaleza de la web. Parece de perogrullo, pero pocos evolucionan y crecen de la mano de los usuarios que son quienes al final justifican tu existencia”.

    La opinión de muchos usuarios tras este cambio ha sido la de ” ¿y qué diablos ha cambiado”??! Pero para los que trabajamos detrás, en la cocina, se abre una nueva etapa. Ahora ya podemos “disfrutar” de una nueva estructura en la que ir colocando nuevas piezas como si de un puzzle se tratara. Todas las ideas que están en el horno encajarán de forma más fluída.

  • Menos tinta: más información. O lo que es lo mismo “Less is more“. Simplificamos elementos, sobre todo texto, que no aporta nada para ganar con ello claridad de información, algo aparentemente sencillo hasta que uno no se frente a ello. Nunca tuvo tanta razón la bandera del poeta Bertholdt Brecht : “It is simplicity that is difficult to make”.
  • Testeo de interfaz: para nosotros el famoso “Paper prototyping” es poco eficaz. Muchos recursos para generar desplegables, elementos seleccionados, estados, etc… Y en contrapartida escasas conclusiones. Si puedes testear sobre una maqueta te ahorrarás muchas horas de tijeras y pegamento: Asegurado.
  • Notable esfuerzo en las páginas de aterrizaje desde un motor de búsqueda. El nuevo enfoque permite que desde cualquier página se pueda hacer cualquier cosa (en su justa dosis).

En definitiva, me siento muy identificado con la filosofía de muchos que hay fuera funcionado desde hace años. Conceptos de evolución de webs como eBay, Amazon, Yahoo! o The New York Times me parecen referencias muy válidas a la hora de afrontar este tipo de proyectos.

Gracias por la paciencia de muchos y por las ideas de otros tantos. Que ustedes lo disfruten.