El fenómeno fashionvictim es algo que ha dejado de ser nicho de las grandes urbes. En cualquier ciudad de provincias te puedes encontrar con gente siguiendo las últimas tendencias de la moda, con todo perfectamente calculado: desde el pantalón ligeramente caído, asomando medio calzoncillo/tanga, hasta ese flequillo astutamente descolocado. Todo planificado. Es como un hobby más, está claro, y si encima te hace sentirte más cómodo y seguro de tí mismo, pues ¿por qué no?

Pero en este mundillo de la moda hay algo psicológico que no acabo de entender bien, bien: y tiene que ver con las caras que ponen estos modelos “urbanos”. Con el tiempo he conseguido agrupar estas caras en tres tipologías distintas: “me duele”, “me he perdido”, o “estoy enfadado/a”. Es como si para completar ese modelo que llevas puesto tuvieras que poner cara de dolor, o de enfadado, para que todo sea perfecto, para que vayas niquelado.

Como no es plan de ponerse a tirar fotos a las caras de la gente que va por la calle, me remito a las grandes celebridades, que son las que deben tener gran culpa de todo esto. Aquí tenemos a Paris Hilton, a la última, pero “cabreadísima”:

Y aquí tenemos a una modelo, con aire de “me he perdido”:

Sal a la calle y verás. De momento he cazado estas 3 tipologías, pero si alguien quiere aportar más estupendo. ¡Esto es una plaga!

El otro día me sucedió una cosa curiosa: estaba en el centro de Madrid y me disponía a coger un taxi. Frente a mi había uno que estaba acabando un servicio parado en el carril Bus, el clásico Skoda. Por detrás venía otro en marcha, pero este era un Mercedes. No me lo pensé dos veces y alcé la mano, pero con la intención de coger el Mercedes, no el Skoda. El taxista del Skoda, viendo la maniobra, empezó a marcarse ráfagas con las luces insistentemente y a pitar, como diciendo (no sé si a mi o al conductor del Mercedes que ya estaba parado frente a mi) que él estaba primero, y que era ahí donde de debía montarme. Cada uno elige lo que paga, o al menos así debería ser.

Y fue en ese momento cuando me di cuenta de porqué le tengo tanta manía a los taxistas. Y creo que no exagero si hago extensible esa manía al resto de usuarios de taxis de Madrid. Y es que en el fondo la manía no es al taxista, sino al taxi…
Los taxis Skoda (y por extensión los SEAT Toledo y similares) de Madrid transmiten una imagen poco “glamourosa” de la ciudad. No apetece cogerlos, suele oler a rancio en su interior y siempre hay algún chirrido que sale de no sé dónde, dándote el coñazo durante el viaje. Cuando conduzco por la ciudad y tengo uno de estos frente a mi, presto atención extra, tratando de anticipar la maniobra sorpresa que suelen tener preparada. Son gente que suele estar subcontratada por un patrón que tiene una flota de varios vehículos. Y eso se nota en el servicio que ofrecen.

El conductor del Mercedes me cobró lo mismo que me habría cobrado el otro tipo. Pero además me ofreció un razonamiento obvio del porqué eligió ese modelo: los usuarios suelen decantarse por un Mercedes cuando ven venir varios a la vez libres. El taxista era consciente del coste superior en mantenimiento que tienen este tipo de vehículos, pero prefería ofrecer un servicio diferenciado, en el que el cliente estuviera a gusto y satisfecho, que se bajara contento. A lo mejor – decía él – gano un poco menos, pero quiero tener un coche a la altura del servicio que me gusta ofrecer.

Y al final pagan todos los del gremio, por desgracia. Pero la realidad es que los que tienen estos modelos de “taxi económico” transmiten una imagen de un servicio poco cuidado, que no está a la altura de lo que pagas. Habrá muchos que ofrezcan un servicio impecable, con el interior del coche niquelado, pero eso no es suficiente, y no lo es porque no se ve desde el exterior, a pie de calle, que es desde donde se coge el taxi…

Madrid debería apostar por otros modelos de taxi, que miren menos el mantenimiento del vehículo y primen más la experiencia de viajar en un taxi, por la capital de un país europeo (y aquí el Ayuntamiento debería aportar su granito de arena, claro). Quizás deberían existir incluso varios colores, acordes con el estado anímico de los clientes, ¿para eso sirven los colores, no? Creo que con la cantidad de letras, bandas y luces que un taxi porta, se podrían distinguir perfectamente aunque fueran de otro color. Seguro que nos alegrarían más la vida y a lo mejor harían más servicios.

En una ciudad la movilidad es prioridad #1, y Madrid debería ofrecer un servicio de taxis acorde con la imagen internacional que pretende transmitir. Que estos Skoda sean los taxis que mayormente se vean cuando uno llega desde el aeropuerto de Barajas, me parece que transmite una imagen poco positiva de la ciudad (sin mencionar las peloteras que se montan por “cazar” a los clientes, que eso es otra historia).

No les tenemos manía a los taxistas, les tenemos manía a la caspa que transmiten esos Skoda. O así lo veo yo…

La foto, de PepeZoom.

Se me ocurrió hace unos días, tras romper una vela y ponerme a repararla.
Si estamos todo el día navegando (en Internet), ¿por qué no extrapolarlo a lo real (navegar en el mar)?

Con esta idea en mente definí unos “adhesivos corporativos”, promocionando los servicios de Seisdeagosto.com en “alta mar”. Si alguien quiere ver su start-up reflejada en este auténtico escaparate náutico que me pase un par de adhesivos.

Será un placer promocionar lo más cañí de las start-ups españolas a golpe de viento y salitre.

Por cierto, fantástico el servicio que Zazzle.com ofrece para generar tus propios adhesivos.

Philippe Starck puede estar satisfecho. Su famoso exprimidor de zumos (el Juicy Salif) ya tiene sucesor: se llama Mysqueeze.

El autor de este nuevo objeto de culto se llama Roland Kreiter, un diseñador alemán de tan solo 27 años.

Kreiter competía en un concurso diseño de producto en el que participaba como juez el propio Starck. Kreiter no sólo ganó el concurso, además Starck ofreció al joven diseñador una beca para trabajar en su propio estudio y comercializar su innovador exprimidor, como un homenaje a su icónico Juicy Salif, realizado 20 años atrás.

El producto está ya en el mercado y tiene un precio de €44. Y servidor se lo está pensando.

Más información sobre este cacharro: Mydeco.com/press-office/mysqueeze

En un viejo almacén a las afueras de Paris existe uno de los mayores paraísos para los amantes de los vehículos retro: la fábrica Flins de Renault.

Es aquí donde los fórmula 1 de la casa, los prototipos que nunca vieron la luz o los que marcaron un antes y un después (Alpine, Fuego, 5 Turbo…) vienen a reposar para siempre, cubiertos por un fino plástico para que el polvo y el tiempo no los entierre para siempre.

La colección es inmensa, pasillos y pasillos llenos de coches de competición, concept-cars o incluso, la bicicleta Renault que montó Bernard Hinault. El siguiente vídeo muestra tan sólo los modelos de la serie Turbo 2 y 5GT (Youtube, 2:02min):

¿Se puede visitar este sitio? Pues parece ser que sí, que por €40 y pidiendo cita previa podrás disfrutar de una jornada mezcla de olor a grasaza e historia.

¡Si alguno se anticipa que cuente la experiencia!

A few months ago, the Council of Madrid made a big change in one of the main crossroads in the middle the city: Christopher Columbus estatue was placed (again) in the middle of Castellana Avenue (one of the longest and widest avenues of the city). To solve this new obstacle a brand new roundabout was placed. Nothing new: roundabouts are thesedays the state-of-the-art solution to solve any critical crossroad. Sometimes they succeed in solving the problem, sometimes not, as happened in this case. Let’s see:

The rounded shape of a roundabout is something we humans understand as a place where you can drive inside to take your right exit. It’s something natural and obvious. But in this particular case what they did was trying to force humans to learn a new behaviour: “hey, there’s no way to turn anywhere, you just can go straight ahead”. And, to force this new behaviour, the great urban architects had a brilliant idea: placing several horizontal no-turn signals on the road warning drivers to keep going.

You can imagine the rest of this history: everyday lots of cars try to turn despite the warnings signals, creating queues and traffic jam… An epic fail solution, basically. Why on earth did the built a rounded shape? Well, I guess that just because it’s beautiful and looks nice from an helicopter. But of course, non-funtional at all. And non-functional solutions when talking about urban traffic is something to take it pretty seriously.

This is Spain. This is Madrid… This is a fail.

I came across this little piece of The Muppets Show and I couldn’t help thinking (apart from laughing) about the Visual Designer’s role in the design chain (YouTube, 3:22min):

The video evokes the extra value they provide to the emotional side on every interface they work with. A triangle can be seen from soo many points of view! :)

Indica isn’t a big fan of adding video clips, but this one definitely raised my eyebrows. Poom is an electro-pop band based in Paris. Their latest video clip, “Rollercoaster”, it’s an excellent tribute to the nostalgia lovers, it also uses a quite decent technique (although a bit old) (Vimeo, 2:54min):

Directed by Côme de Bouchony, the clip tries to remember “Salut les copains” a french 60′s popular magazine about music.

Poom in MySpace.

Me acabo de topar de frente con una iniciativa que me ha encantado. Se llama Tetuan Valley y consiste en algo parecido a lo que ya comenté hace unos meses, cuando estuve trabajando en Londres.

La iniciativa es sencilla pero atrevida: promover la creación de un tejido empresarial para que startups y profesionales independientes relacionados con las nuevas tecnologías se instalen en uno de los barrios con más solera de Madrid (Tetuán), un poco al estilo de lo que ya existe en la zona de Hoxton Square, en Londres. El proyecto está liderado por Alex Barrera (Inkzee.com) y varios miembros de Okuri Ventures. A través de su programa Okuri Spaces, ofrecen espacios de trabajo con interesantes condiciones desde €125/mes (lo que viene siendo conocido como Coworking). Pero lo más interesante es que también ofrecen formación a nuevos emprendedores (a través de su Escuela de Startups), donde enseñan los conceptos básicos para crear una startup.

Prometen un montón de actividades relacionadas con la promoción de todo esto (photowalk por el distrito incluído). Intentaré seguir de cerca este proyecto porque me parece realmente interesante.

En octubre del año pasado TechCrunch mencionó su iniciativa, donde dan más detalles del por qué y el como: Why are there not more Spanish startups? OkuriSpaces aim to change that

Ah! La foto es de Joe Lomas.

La hora del aperitivo es internacional. Da igual donde vayas. Después de un día de trabajo la gente se junta para tomar unas cervezas y olvidarse un poco de la jornada laboral. Deporte internacional, diría.

Desde hace un tiempo vengo observando un comportamiento a la hora de saborear ese snack que acompaña las cervezas (aquí en Helsinki está compuesto de un pequeño bol de avellanas o similar al módico precio de €2). Y es que según seas hombre o seas mujer el snack se disfruta de forma diferente. Me explico mejor con un par de imágenes…

La mano de una mujer se acerca al snack así (modo picar, de toda la vida):
Female hand

La mano del hombre lo hace de esta forma (modo zarpa/garra):
Male hand

La mujer simplemente acompaña la bebida con un toque de sabor diferente. El hombre no. El hombre lo que quiere es hacer acopio de cuanto más mejor, da igual lo que sea.

Pensé que este comportamiento era más .es, pero no, en co.uk, en .fr o aquí, en .fi todos hacen lo mismo… No importa la calidad, sino la cantidad.

Qué brutos somos a veces…