La cabina de un piloto de aeronaves siempre produce cierto vértigo. No ya por la altura a la que vuela el aparato, sino por la cantidad de comandos y dispositivos que dos personas tienen que estar continuamente corrigiendo para llegar al destino sin problemas. A mi siempre me han parecido un auténtico hervidero de errores, de errores modales…

Boeing 777 Cockpit

Un modo es un estado de la interfaz susceptible de influenciar sobre las acciones del ser humano. Los errores de modo (o errores modales) aparecen cuando un usuario realiza una acción inapropiada para el modo en el que se encuentra el sistema en ese momento, recibiendo como feedback una respuesta inesperada (el caso de las teclas “Bloq Mayús” o “Insert” es un clásico).

Dependiendo de la gravedad del error el usuario puede sentirse desorientado, perdido o algo peor: no percibir dicha respuesta. Es en este tipo de escenarios donde suelen suceder accidentes fatales.

Hace unas semanas la gente de Humanized comentaba un interesante estudio, en el que asomaban curiosas conclusiones a este respecto.
Metodologías aparte, lo más interesante del estudio es la comparación entre el feedback que el estado visual proporciona comparado con el kinestésico para la prevención de errores.

Un feedback kinestésico prioriza las sensaciones frente a estímulos visuales o auditivos. En dicho estudio, el feedback kinestésico implicaba mantener pulsado un pedal para tener activado un determinado modo. Soltando dicho pedal se regresaba al modo inicial…

La verdad es que el estudio da para pensar. Muchos de los errores que cometemos diariamente frente a nuestros ordenadores vienen provocados por los errores modales. ¿Cuántas veces al día pulsamos la tecla “Bloq Mayús” sin querer? No creo que fuese nada complicado implementar feedback de este tipo en los teclados de hoy en día. Supongo que la estandarización de componentes ha llevado a esta situación, que provoca incluso el “tunning” de teclados. La foto la tomé en la ofi hace un tiempo:

Tecla

Volviendo a los aviones, para aquel que tenga curiosidad, Jerome Meriweather nos enseña a través de visitas virtuales y fotografías al detalle qué funciones cumplen los comandos del panel de un piloto, desde el Airbus 340, hasta el F-16 o el Boeing 777.

Un trabajo minucioso y muy al detalle, donde explica la función de cada conjunto de comandos y el porqué de su existencia. Excelente.

El error humano está detrás de los principales accidentes en cualquier entorno de trabajo, desde la aviación hasta los trabajos de producción en serie, pasando por aquellos relacionados con la tecnología (como los controladores aéreos). La prevención de estos errores evita pérdidas no sólo económicas sino también humanas.

Los poka yokes (en japonés ポカヨケ, literalmente a prueba de errores) surgen para ayudar a disminuir el error humano. Se trata de un dispositivo que garantiza la seguridad de un usuario frente a cualquier dispositivo, frente a cualquier actividad.

Shigeo Shingo
fue quien introdujo por primera vez estos dispositivos en la casa TOYOTA, bajo el nombre de Sistema de Producción Toyota.

Los objetivos de Shingo eran por un lado bloquear el error humano y por otro, en caso de manifestarse uno, resaltarlo de tal manera que fuese obvio para el sujeto que comete dicho error.

Hoy en día convivimos con innumerables dispositivos que consideran poka yokes para prevenir errores humanos, muchos pasan completamente desapercibidos.

Un clásico es el de las tarjetas de crédito: primero sale la tarjeta, después el dinero. O el de la llave del coche, que no puede ser extraída hasta que no lo desconectamos:

Cajero automático

Llave de coche

Los cirujanos ahora tienen la obligación de poner cada “herramienta” en un estuche con la forma de la misma, así se evitan olvidos desafortunados dentro del paciente.

Y muchos más. Algunos, aunque puedan parecer tontos, previenen grandes calamidades como la de la siguiente imagen:

Usuario despistado tras poner gasolina

Al final, la prevención de errores también la aplicamos los que nos dedicamos al diseño de interacción: Estamos pendientes de lo que hacen nuestros usuarios y tratamos de minimizar al máximo que se pierda o se sienta frustrado. Jesús Encinar lo explicó con más detalle en su día.

Para conocer más sobre los poka yokes interesa darse una vuelta por el trabajo realizado por John R. Grout.

Los famosos complementos de la Westfalia-Werke en una furgona de ensueño:

El prototipo está desarrollado por Verdier, una grupo de creativos canadienses que se dedican a mejorar los espacios interiores de este tipo vehículos. El aprovechamiento de cada hueco en este ejemplo es realmente asombroso.

La música de esta presentación también es canadiense, concretamente de los Freeworm, seguramente más de uno los conozca.

Bmw dashboard

Me encantan los paneles de control de los vehículos. Con esos relojes sobrios, fríos, mostrando la información justa, indicándote qué es lo que está pasando en el automóvil en cualquier momento. Un vistazo de dos segundos y pam, lo sabes todo. Y muy estandarizados, da igual la marca, por lo general todos con los mismos símbolos y los mismos fondos negros sobre tipografía blanca sin serifa (aunque siempre habrá excepciones, claro…).

Cuando veo estos paneles no puedo evitar acordarme de Tufte y su libro The Visual Display of Quantitative Information, una auténtica perla. En él, Tufte hace hincapié en un concepto que lleva usándose desde el 83 y que en el ámbito de la Usabilidad está muy en boca: Data ink.

Data ink es, simplificando un poco, la cantidad de tinta que aporta información (o data) en un determinado elemento o dispositivo. Aquella tinta de la cual no se puede prescindir para informar como es debido. Todo lo demás, si no es data ink, se puede eliminar, es prescindible, o Chartjunk, como él lo denomina.

En los vehículos la información que aparece es la justa, no sobra nada. Y todos aplican este concepto, ¿no es genial? Pero además, es el más difícil todavía, porque los fabricantes de vehículos no trabajan estos paneles, sino empresas especializadas para tal fin: Veglia, Siemens VDO, Faurecia o Visteon entre otras muchas. Es algo así como consultoras outsourcing encargándose de esta parte específica del vehículo.

Creo que la evolución de estos dispositivos es un gran ejemplo de cómo ideas y culturas distintas se pueden unir para crear conceptos universales que funcionan bien y que sirven para mucha gente, estén donde estén.

Igual con la web sucederá lo mismo, igual dentro de unos años todo tiende a unificarse y entonces se utilizarán elementos estandarizados para determinados objetivos: Comprar un billete de avión lleva este conjunto de procesos, hacer una transferencia bancaria implica este otro, y así sucesivamente. Para cada escenario modelos de navegación y componentes estandarizados.

Es tan solo una idea, pero igual algún día la web llega a ser como un cuentakilómetros…

Para quien tenga más interés:
Tufte en la Wikipedia;
Reseña del libro: The Visual Display of Quantitative Information;
El diseño web aplicando los conceptos de Tufte.

La foto utilizada es de un BMW X3, de unos ex-colegas de IconMedialab: Ligia y Bruno.

Agus, ya sabes ;-)

Los estilos tipográficos, los tamaños de letra, o el color del texto han sido siempre los recursos para jerarquizar los contenidos en la web. Pero la indentación de textos, que también juega un papel clave cuando queremos facilitar la legibilidad en la web, no se utiliza con la misma frecuencia.

¿Qué ventajas presenta el indentado frente a presentar la información en un mismo bloque?

La rotura de la línea de escaneado que provoca el indentado informa al usuario de la jerarquía de información que existe en la página en la que se encuentra. Esta rotura permite un ahorro de carga cognitiva y reduce el esfuerzo mental de búsqueda de contenidos por parte del usuario.

Cuando indentamos los contenidos, el ojo se desplaza más hacia el interior, buscando elementos que tienen relación con lo que acaba de leer. Así escanearía un usuario contenidos indentados:
Contenido indentado

Sin indentación la cosa cambia. El contenido es visto como un bloque, donde todo resulta más difícil de identificar. La información se visualiza de forma difusa, no se ve lo que interesa a un golpe de vista:
Contenido sin indentar

Por otro lado, si en algún momento al lector no le interesa lo que escanea, la indentación le permite identificar con nitidez el siguiente elemento o bloque de contenido que puede ser de su interés.

En mi opinión, la indentación de contenidos juega un papel muy parecido al que desempeñan los bullets points. Jesús Carreras lo describió muy bien en su blog:

    Debido a que el usuario “escanea” la pantalla más que leerla de manera detenida, la lista de contenidos se ha convertido en uno de los mejores aliados para los redactores online a la hora de presentar la información en la Red. Se podría añadir que no solo de redactores, sino del conjunto de diseñadores de información en general. ¿Por qué?, porque además de proporcionar una forma clara y sencilla de presentar la información, supone un gran ahorro cognitivo al usuario. Le ahorra tiempo de lectura, de identificación y comprensión de lo que está leyendo, caso de texto, y de lo que tiene que hacer, caso del diseño de información.

Por otro lado, Eduardo Manchón también defiende el uso de espacios en blanco para marcar roturas dentro de la página. Creo que estas roturas también provocan el mismo efecto que los textos indentados:

    Para evitar estos efectos nada mejor que el espacio en blanco, la heterogeneidad, las rupturas y desalineaciones. Y la antigua Amazon, como ejemplo de buena utilización de este tipo de elementos de diseño (…)

    El espacio en blanco permite jerarquizar contenidos y destacar unos sobre otros. En clase de música siempre me dijeron que el silencio también era música, supongo que en las clases de diseño deben decir que el espacio en blanco también es diseño (…)

En idealista.com llevamos tiempo implementando la indentación de contenidos en todo aquello que desarrollamos, nos interesa sobre todo aquellas que presentan abundante cantidad de información, como pueden ser una página de detalles de inmueble.

En las pruebas con usuarios que realizamos, hemos visto que los textos que antiguamente aparecían en forma de bloque, ahora son mejor identificados, se localizan con mayor facilidad.

Si quieres que la información que interesa se lea de verdad y no se pase por alto no olvides jerarquizar tus contenidos. Ponle cariño a lo que escribes. Tus usuarios lo agradecerán.