Estructura de Soysuper.com

Aún con el eco de todo el ruído de la semana pasada con el lanzamiento de la beta de Soysuper.com, me atrevo a soltar algunas conclusiones e ideas sobre la experiencia de implementar un diseño “responsive” (la palabra de moda del 2013, no olvidar).

En primer lugar decir que estamos francamente sorprendidos con el feedback recibido. Tenemos un montón de ideas y detalles que afinar y mejorar pero, en general, estamos muy contentos con las aportaciones recibidas, tanto por la forma como por el fondo: desde la UX, hasta la velocidad, la navegación o el copy. Y empezar así de verdad que es para quitarse el sombrero.

Bueno, al lío: ¿Qué hemos aprendido de un proceso de diseño responsive? Varias ideas sin orden ni concierto, fruto de lo que hemos vivido estos meses:

1. Lo primero: que esto no es diseñar una app. Hay un montón de cosas que, sólo cuando bajas al detalle reparas en ellas. La primera fue probablemente abordar el tema del navegador en móvil. Un extra de espacio que tienes que resolver como es debido para que no te consuma un espacio fundamental.

2. La idea inicial fue definir una app móvil, pero con el tiempo nos dimos cuenta de que, con “un poco de esfuerzo” podríamos tener algo que se pudiera ver dignamente en más dispositivos. Así que cuando ya teníamos bastante avanzada la app decidimos dar ese salto, definir la versión desktop y “browsizar” la versión móvil. Todo un desafío. Probablemente fueron los momentos más duros de todo el proceso del parto.

3. Esta decisión supuso un cambio de paradigma bastante importante: el trabajo se multiplicó justo por dos. Cada pantalla que definíamos teníamos que ver cómo respondería tanto en móvil como en desktop. Lo bueno: que aprendes rápido a convivir con ello. El proceso de definición y diseño no es demasiado complejo una vez definido “lo gordo”.

4. La estructura: al final conseguimos llegar a una estructura de fondo, que soportaría Soysuper independientemente del dispositivo. Dar con esta estructura tuvo su historia y, cuando la tuvimos estuvimos varios días tratando de conocerla bien. La tecla aquí está en definir la estructura para desktop y luego ver cómo la escondes a través de ciertos comportamientos en móvil, es sólo cuestión que decidir qué es lo que quieres ocultar y por qué. La foto que ilustra el post es la estructura final acordamos (top secret).

5. Dedo vs cursor: al tener que definir dos versiones en paralelo tienes que olvidarte del efecto rollover para enseñar cosas en desktop, en móvil no existe esta opción y es casi más sencillo pensar en otra solución que sea uniforme para ambos casos.

6. Casi sin darnos cuenta, ya tenemos diseñada en la cabeza la versión para tablet. Como la estructura es la misma en cualquier dispositivo, para tablet sólo tendremos que decir qué enseñamos y qué ocultamos. Y qué elementos de interacción usamos, si móvil o desktop, o los dos a la vez. Ya veremos de todas formas, que aquí estoy yo hablando sin haberlo visto.

7. Me gusta la idea de que hayamos destruído un gran muro: el de evitar la descarga de la app para empezar a usar Soysuper.com. Tampoco es necesario descargarse ninguna actualización, todo sobre la marcha. Lo malo, que de momento no funciona offline, aquí si no tienes conexión a Internet no hay experiencia de uso por ningún lado. Y en una lista de la compra tiene todo el sentido. ¡Dadnos tiempo!

8. La buena noticia es que haberlo hecho bien nos permite a medio plazo poder crear una app Android/iPhone sin comernos demasiado la cabeza. Y eso será genial.

9. No tiene mucho que ver con el responsive pero creo que es importante comentarlo: la importancia del copy está siendo aquí un plus a nuestro favor. Hemos recibido algún feedback de que nos estamos pasando un pelín en determinados puntos (2-3 personas), pero todos los demás se sienten muy a gusto, genera empatía y ganas de seguir usando la herramienta.

10. Tratar de usar pocos estilos para enlaces, texto y botones ayuda muchísimo a transmitir sensación de simplicidad y te quita quebraderos de cabeza para las distintas versiones que tienes. Es un ejercicio que cuesta y que tienes que ir controlando cada cierto tiempo. Es muy fácil bajar un enlace 10 píxeles si no te entra a 12 píxeles, pero si te obligas a usar siempre 12 píxeles, sin excepciones, te obligas a repensar mucho más el problema que tienes delante. Una buena interfaz no se soluciona bajando el tamaño del texto.

Y bueno, para acabar, y aunque ya se haya dicho y suene a topicazo, que es fundamental tener a un equipo que pilote de lo suyo en cada campo. Y que es un gustazo trabajar así. Brindo porque este proyecto dure muchos muchos años!

Logo de Fintonic.com

Recibí la llamada hoy mismo, a primera hora: Fintonic, uno de los últimos proyectos en los que hemos estado trabajando, acaba de obtener el máximo galardón en los Lovie Awards, los Óscars Europeos de Internet, nada menos que en la categoría de mejores prácticas. También ha conseguido mención especial en la categoría en la que es especialista: las finanzas.

El premio en sí no tiene ningún valor si no haces mención al fabuloso equipo que ha estado por detrás, dándolo todo para que esto sea posible. Desde el primer momento vimos tan claro el potencial de la idea y del equipo que fuimos nosotros mismos los que les animamos a presentarse. Y hoy, muchos meses después, ahí están en todo lo alto. Ha sido precioso escuchar, a primera hora de la mañana, la llamada de teléfono recibiendo la noticia, entre risas, emociones y mucha, mucha alegría.

No deja de ser bonito que, estructuras tan sencillas y ágiles como son Seisdeagosto.com, Ilios.org o Tecnilógica.com, puedan tener la capacidad de generar el valor necesario para que una empresa se posicione en los más alto de un podio con tanta competencia, por encima de empresas como Chanel, Nivea, Financial Times o Playstation.

Para el humilde proveedor, como somos nosotros, nos queda un sabor agridulce: contentísimos por semejante resultado, por ver que lo que generas aporta resultados reales, pero por otro lado sin sentirte parte al 100% de todo el equipo. Hoy me hubiera gustado pertenecer a Fintonic, haber disfrutado de esas alegrías que escuché esta mañana.

Hace unos meses comentaba por aquí qué elementos son necesarios para que exista esa sinergia entre cliente y proveedor. Y hoy vuelvo a comprobar que esos elementos que en su día comentaba tienen más sentido que nunca. Mi más sincera enhorabuena a todos los implicados. Ahora falta todo lo demás, que no es poco, pero seguro que se lleva de otra manera.

No sé si consigueré tocar ese premio (la entrega es en Londres). Pero yo ya lo estoy celebrando abriendo una buena cerveza.

P.S.: No os dejéis llevar por la primera impresión de la home (cambia en breve). La chicha está dentro ;)

Ver películas online: El principio de "Cariño, levántate tu"

Ver películas online, con un catálago interesante y una calidad más que correcta, empieza a ser realidad en nuestro país. Atrás dejamos la gestión de las descargas y de los subtítulos para poder ver una película que, probablemente, no verías nunca más y que ocupaba un espacio inútil en tu disco duro.

Un montón de proveedores se han apuntado a esta carrera: Wuaki.tv (que recientemente fue adquirida por el gigante nipón Rakuten), Youzee.com, Filmin.com, Cuevana.tv o Mubi.com ofrecen este tipo de servicio gratis o a un precio bastante asequible. Esta competencia es un claro indicador de que el mercado se mueve.

Sin embargo, hay una serie de detalles básicos que muchos de estos servicios no tienen en cuenta. Probablemente porque el foco está en ofrecer el mayor catálogo de películas, en lugar de ofrecer una experiencia de uso fina y acorde con el contexto de uso. Muchos lucen un diseño implecable, pero no están obsesionados con facilitar el disfrute del “momento película” al máximo: relajado en el sofá y con cero ganas de levantarte. Si hay algo que falla en estos momentos lo primero que harás será buscar a alguien que se levante por ti…

¿Cuáles son esos detalles? Después de un buen puñado de películas a mis espaldas, desde distintos proveedores, me atrevería a lanzar estas 4 ideas:

  • La carga del vídeo: casi todos los proveedores activan la carga del vídeo tras pulsar la opción “Play” o cuando he pagado. Este detalle provoca que, en ocasiones, la línea de visualización atrape a la línea de carga y que el usuario tenga que pasar por ese molesto mensaje de “cargando película” o similar. Es el mensaje más frustrante que uno puede encontrarse, porque sabes que toca esperar.
    La carga de una película debería comenzar mucho antes de pulsar el botón Play, probablemente nada más entrar en la ficha de la película, mientras que estamos tomando la decisión. Este detalle disminuiría la probabilidad de encontrarnos con ese molesto mensaje de carga. Instagram hace algo muy similar: la carga de la foto ya se está haciendo mientras estamos seleccionando qué filtro queremos ponerle a la foto. Es una interacción transparente para el usuario pero que se agradece. Y mucho.
  • Mantener los filtros de búsqueda: decidir cuál es la película que quieres ver requiere su tiempo, muchas veces es una toma de decisión en pareja (o en grupo) y llegar a un consenso no siempre es tarea fácil. Aquí los filtros y el orden del catálogo juegan un papel fundamental: ¿Versión original o doblada? ¿Comedia o drama? ¿Con o sin subtítulos? Es muy molesto que, una vez seleccionados esos criterios de selección, tras haber entrado en la primera ficha de película y pulsar el botón “Volver”, lo que tengas delante sea un listado que se ha saltado a la torera el filtro (y el orden) que te habías molestado en dejar a tu gusto… El clásico fallo de no poder navegar desde la ficha de una peli hacia otras pelis sigue campando a sus anchas.
  • Qué debe hacer la opción pausa: En el momento en el que selecciono la pausa probablemente tenga que levantarme del sofá para, desde el ordenador, seleccionar dicha acción (creo que de momento es la opción más habitual, igual me equivoco). En esa transición sofá-ordenador hay unos segundos en los que la atención está menos centrada en la peli y más en darte prisa para perderte lo menos posible mientras que estás en tránsito. Sería un regalo de dioses que, al continuar viendo la peli, el visualizador me retrasara 10 segundos para atrás la película tras reanudarla, para volver a entonarme y refrescarme la memoria tras la pausa. Es algo que muchos de nosotros hacemos cuando nos volvemos a sentar: “rebobinar” unos segundos hacia atrás antes de sentarnos.
  • Finalmente, y no menos importante: mantener el estado “visited” en los enlaces del catálogo, para saber si ya he pasado por una peli o no en mi exploración para encontrar la película que me apetece. Y todo porque, de repente, los enlaces visited han desaparecido de nuestras pantallas, cuando en un directorio son fundamentales para que a la hora de seleccionar tu película tengas bien claro por cuáles has pasado ya.

Son detalles tan sutiles que seguramente pasarán desapercibidos para la mayoría de los mortales. Pero estos pequeños gestos son los que hacen ganar usuarios fieles. Humanizar la tecnología es ponerse en el papel de quien va a usar tu herramienta. En un mercado con tanta competencia tener en cuenta estos pequeños detalles puede ayudar a posicionarte sobre el resto.

La foto viene de Flickr: When no plan is a good plan

Jasper Maskelyne: It's all smoke and mirror

Cuanto más leo sobre Jasper Maskelyne, más me cuesta asimilar su asombrosa capacidad. Para los que no conozcan a este señor, Maskelyne fue uno de los magos más famosos del siglo pasado, un auténtico especialista en la creación de ilusiones ópticas. Se dice que gracias a él Los Aliados ganaron la Segunda Guerra Mundial.

“Denme libertad y no habrá límites para los efectos que puedo crear en el campo de batalla. Puedo hacer cañones donde no los hay y lograr que disparos fantasmas crucen el mar. Puedo colocar un ejército entero en el terreno, si eso es lo que quiere, o aviones invisibles; incluso puedo proyectar en el cielo, una imagen de Hitler sentado en el escusado a miles de pies de altura”.

Con el tiempo, Jasper logró reunir a un equipo de “soldados” de lo más pintoresco: pintores, dibujantes, carpinteros, vidrieros, químicos, ceramistas, ingenieros, electricistas,… Y así hasta 14 hombres, conformando una banda que con el tiempo se conoció como la Magic Gang.

Una de las ilusiones más sonoras fue la de revivir el acorazado Graf Spee, utilizado por el ejército alemán y hundido en diciembre del 39 en aguas próximas a Uruguay. El acorazado apareció un día remontando las águas del Támesis, gracias a una ilusión óptica creada por Maskelyne a través de (no se lo pierdan) globos y espejos.

La historia de Maskelyne me lleva irremediablemente a pensar en la profesión del que se dedica al diseño web (cualquiera de sus múltiples vertientes), en la capacidad de crear efectos a través de una simple pantalla, jugando constantemente con metáforas e ilusiones para tratar de que las expectativas iniciales generadas por los usuarios coincidan con la experiencia real tras usar esa interfaz que has definido. Obviamente esta labor no conlleva la logística que Jasper y su equipo tenían que movilizar para emprender cualquier tipo de proyecto, pero veo en todas esas metáforas, animaciones, texturas, apariencias y transiciones en las que uno trabaja diariamente muchas similitudes. Somos unos magos de nuestra época: simulamos procesos de compra virtuales, trasmitimos cercanía enviando un mail, pero es algo enviado por una máquina automáticamente, gestionamos música que no poseemos, hablamos, escribimos… Pura artesanía web, distribuyendo píxeles para crear ilusiones ópticas.

“Después de la Batalla del Alamein, la Magic Gang fue disuelta y sus miembros fueron dispersados en distintos destinos. Jasper Maskelyne siguió trabajando en sus ilusiones hasta finalizar la guerra pero ya en pequeños encargos (camuflajes para tanques, minas camufladas, etc). Ningún miembro del equipo de Maskelyne, ni el propio Jasper, jamás fue condecorado por su contribución a la victoria en El Alamein y, tras finalizar la guerra, regresó a Inglaterra.” .

Algo que en muchas ocasiones también sucede en esta profesión: cuando todo funciona correctamente nadie se manifiesta, es algo tan transparente y obvio que te olvidas de pensar en quién ha definido esa interfaz que tienes delante, que funciona tan bien. No quiero ni imaginarme cuál habría sido el destino de la Magic Gang si hubieran fracasado en algunos de sus proyectos. En esta profesión al menos no hay ninguna amenaza militar evaluando tu trabajo… Al menos de momento.

Si rompes pagas

Reconozcámoslo: nos gusta toquetear. Todo lo que lleva el “prohibido tocar” pasa a un terreno incierto, donde se intuye menos gozo y disfrute. Que nos quiten el toqueteo de cualquier cosa nos fastidia, tocar forma parte de la exploración del mundo que nos rodea. A veces incluso forzamos el límite y pasamos por alto lo prohibido, a sabiendas de las consecuencias que esta desobediencia puede provocar…

Probablemente esa es una razón más por la que todo lo que tiene que ver con el mundo tablet o móvil está teniendo tanto auge: todo es táctil, tus dedos sirven para pinchar sobre algo, para hacer zoom, para arrastrar elementos, escribir… Y encima te lo puedes guardar en un bolsillo. Brillante.

Echando la vista atrás casi ni recordaremos que no hace mucho tiempo atrás existieron iniciativas para acercar los ordenadores a las personas. Los primeros precursores del HCI (Human-Computer Interaction) dieron mucho que hablar con el modelo CLI (Command Line Interface), donde a través de pequeños comandos podíamos generar acciones en la máquina. Los más viejos del lugar lo recordarán con cierta nostalgia.

Más tarde, este primer modelo de interacción evoluciona hacia lo que sin duda hoy conocemos más: el GUI (Graphical User Interface) donde a través de un cursor pegado a nuestra pantalla, propulsado siempre por un ratón, y una metáfora de escritorio podemos mandar órdenes hacia el ordenador. No entendemos un ordenador sin el ratón… ¿O sí?

Lo que está pasando actualmente es una fabulosa transición del modelo GUI hacia el NUI (Natural User Interface), donde extremidades de nuestro cuerpo forman parte de la interacción con la máquina. Tu cuerpo, sin darte cuenta, es el cursor, todo es más fluído y rápido.

Se habla de un modelo OUI – Organic User Interface – (y que ya comentamos hace años por aquí) un nuevo concepto aún por explorar donde la interfaz es cualquier superficie, no hace falta que sea plana, adaptada al contexto de uso. Va un poco en la línea que siguen iniciativas como las “gafas de Google”, un proyecto aún en pañales – pero como lo fué también en su momento el modelo CLI, no lo olvidemos -.

Merece la pena pasarse por este vídeo que hace días lanzó la gente de Google promocionando el concepto (YouTube, 2:30min):

A pesar de ese efecto Wow! que enseguida provocan este tipo de presentaciones, probablemente estaremos un buen tiempo sobre este modelo de interacción, que nos permite disfrutar de la tecnología de forma sencilla e intuitiva y que es aprendido e interiorizado de forma rápida y natural por cualquier persona, tenga la edad que tenga.

En el momento en el que conceptos como ratón, o escritorio dejan de estar presente en nuestro día a día te das cuenta de que algo está cambiando. Cuando el ratón desaparece el modelo de “ordenador” como lo conocemos hoy en día deja de tener sentido y su fin empieza a estar más cerca. El NUI ha llegado para quedarse.

Todo proyecto en Internet tiene un objetivo básico: solucionar o crear una necesidad a través de este canal. Dentro de ese objetivo tan genérico, en función del tipo de negocio al que te dediques, hay una sección fundamental y dentro de esa sección, existe una acción que destaca como fundamental en toda la estructura web que hay montada alrededor del negocio.

En el caso de los proyectos relacionados con eCommerce, la sección clave más probable podría ser la ficha de un producto y la acción fundamental el botón de compra. Los proyectos de directorio también tienen a la ficha final (de un perfil, de un producto, de un alojamiento…) como sección clave y como acción fundamental probablemente el formulario de contacto o la solicitud de presupuesto. De forma muy esquemática la importancia de cada sección vendría representada de esta manera (menor tamaño, menor importancia):

La importancia de la ficha final en Internet

Siendo la ficha notablemente más importante que el resto de secciones es lógico que también se le asignen más esfuerzos y recursos a la optimización de esta sección, que por regla general (no olvidemos este detalle) suele alojar la acción fundamental de tu negocio. Ya comentamos hace años por qué es preferible acometer un rediseño desde las páginas interiores tiene todo el sentido siendo la página donde más tiempo pasan tus usuarios y donde se suele aterrizar cuando vienes de un resultado de búsqueda.

Pero lo que últimamente me tiene confundido es la cantidad de proyectos en Internet que no sólo no cuidan esta ficha final, sino que prácticamente desprecian la acción fundamental del negocio. ¿Cómo esperan que les vaya bien si no cuidan lo más importante?

Después de varios años asesorando a empresas en Internet, me ha parecido interesante compartir los errores más habituales que uno se encuentra. Creo que muchos negocios se caen por no tener en cuenta estas cosas tan sencillas:

  • La acción final dentro de la ficha debe resaltar mucho más sobre el resto. Sáltate el “libro de estilo” y rompe la consistencia visual si de esta manera consigues destacar más el elemento de interacción fundamental para tu negocio.
  • El ser humano en Internet es perezoso por naturaleza. Pinchar en un botón para acceder a un formulario es un paso adicional, muchas veces innecesario. Desplegar el formulario en lugar de ocultarlo tras un botón incrementará tu conversión, aunque para ello tengas que sacrificar contenido o se genere más scroll (¿quién dijo miedo al scroll?).
  • Si la ficha final tiene una navegación horizontal, compuesta por pestañas, menú vertical o lo que sea, despliega ese formulario al final de todas las pestañas, te sorprenderá cómo este simple detalle incrementará tus contactos de forma notable.

Y luego está “lo de siempre”, pero que parece que no acaban de cuajar:

  • Esfuérzate en asignarle un literal correcto al botón de acción clave, no escatimes en realizar cuantas pruebas sean necesarias para que ese literal sea lo suficientemente descriptivo como para dar a entender la acción que genera, que tenga un buen affordance.
  • Si hay que rellenar datos en esa acción principal, cuida la apariencia del formulario: separa correctamente los campos, agrúpalos cuando tengan relación, ofrece buenos literales, evita palabras como “obligatorio”…
  • Y finalmente, no seas directo y frío con los mensajes de error. Todos tenemos derecho a equivocarnos y cuando esto sucede a nadie le gusta que además le “riñan”. Cuida tu copy para que un lenguaje amable también te ayude a convertir.
  • Date una vuelta por esa ficha final e identifica la acción principal. Seguro que si trasteas unos minutos te saldrán un montón de errores que subsanar. Yo no estaría tranquilo hasta tener bien solucionados esos errores. Recuerda que es la acción principal la que trae dinero a tu negocio. !No pierdas el foco!

    Cerramos Voota.es / Voota.cat

    La semana pasada pusimos fin a una etapa, a un intento de montar una start-up que sirviera para que los ciudadanos de este país pudieran opinar sobre los partidos y los políticos. Pero la idea, el concepto, la web, o lo que sea no ha cuajado.

    Han sido dos años magníficos, plagados de ideas, energías y sueños, pero la realidad nos ha colocado en su sitio. Y, antes de seguir dando tumbos, hemos decidido ser realistas y darle cierre a Voota.es y Voota.cat.

    Triste al principio, más optimista ahora, encaro este hito como algo más que positivo. Detrás de muchos casos de éxito de start-ups hay muchos batacazos, y este es uno de ellos. Ha sido como asistir a un MBA, pero mucho más real, todos hemos aprendido a base de prácticas y no de teoría. Ojalá vuelva a repetirse algo parecido a esta experiencia.

    Sergio, Frans, Javi: ha sido un placer trabajar con vosotros. Álvaro, Jacobo, Carlos (y otros muchos que me dejo fuera) gracias por vuestro apoyo e interés en este proyecto. Espero que volvamos a coincidir muy pronto en nuevos retos.

    También han comentado sobre este tema François Derbaix y el blog de Voota.

    Y recuerda: aún seguimos siendo humanos

    Por suerte o por desgracia, soy bastante paquete en temas de estadísticas y números en general (ya apuntaba maneras en el bachillerato), quizás por esa razón apenas consulto el Analytics de este blog, ni siquiera presto atención a las que me salen en el menú de usuario de mi WordPress, que son más facilongas, soy el perfecto antiejemplo de un perfil de alguien que se dedique a la Analítica web. Y con esto no quiero decir que no sea necesario ojo, todo lo contrario, me parece un eslabón fundamental en los tiempos que corren. Mis pensamientos van por otros derroteros…

    Siempre he querido pensar que este blog es, sobre todo, un repositorio personal y como tal no espero grandes cosas de él. Me gusta que se mantenga fiel a ese concepto inicial con el que nació en el año 2005 (aunque llevaba dándole a la tecla bajo otro formato desde el 2002). Si encima lo que uno escribe ayuda a la gente que se molesta en visitarte en su día a día, pues estamos ante la redondez del círculo. Perfección, vamos.

    Pero con el tiempo he ido dándome cuenta de algo que (no sé si llamarlo así) me emociona: y son esos RT’s y esas menciones que la gente hace por Twitter cuando sale de aquí algo medianamente decente, que interesa a los que siguen este blog. Y no se trata de una cuestión de ego personal, es algo un poco más profundo: detrás de esos RT’s y menciones huele a gente, veo personas. En las estadísticas sólo aprecio números, barras y datos, pero en Twitter se detectan detalles de mucho más calado: veo sus fotos, sus biografías, veo su localización e incluso esos comentarios adicionales que añaden al hacer el RT o mencionar el post que sea, ¿no es genial?

    Probablemente lo que más me gusta de todo esto es el tema de la localización: me hace mucha ilusión que una mención venga de un usuario que comenta desde Albacete, un RT salga de Valencia o que un comentario llegue desde Gran Canaria, Badajoz, Santiago de Chile o Castelldefels. Aunque suene a obvio, este simple detalle me hace ver lo global que es todo este invento, no es algo que supones porque todo el mundo lo diga, es que ves que pasa por el simple gesto de escribir algo.

    Me parece precioso ver cómo, tras toda esta amalgama tecnológica, aún existe la oportunidad de identificar personas, de ver que hay humanos detrás de la pantalla, ves qué sienten, cómo se describen, dónde están. Y eso, a estas alturas del campeonato, me parece estupendo. Un perfecto ejemplo de humanización tecnológica a escala global.

    Muy bonito, Twitter. Gracias.

    Que la demanda de dispositivos móviles va como un cohete es algo que a muchos de nosotros no nos coge de sorpresa. La cosa va como un tiro y esto cada vez sigue creciendo más.

    En su libro «Mobile First», Luke Wroblewski nos ofrece un dato bastante sorprendente: la predicción de que la venta global de smartphones adelantara al combinado portátiles, sobremesa y notebooks se haría efectiva en el 2012. Pero lo ha hecho en el último trimestre del 2010, dos años antes de lo previsto… Esto significa que la gente utiliza más el dispositivo móvil para acceder a Internet que un ordenador de sobremesa o un portátil. Un dato revelador que dice mucho sobre las próximas tendencias que cuanto a negocio se refiere.

    En el último trimestre de 2010 las ventas globales de smartphones superaron al combinado PC, portátil, notebook.

    La conclusión más obvia es que cada vez más empresas volcarán sus esfuerzos en tener presencia en este tipo de dispositivos. Pero a la hora de abordar esta presencia surge siempre la misma pregunta: ¿versión web móvil o aplicación nativa? ¿Cuales son sus ventajas? ¿Y sus inconvenientes?
    Después de estar involucrado en varios proyectos donde ha surgido la misma pregunta me gustaría poner encima de la mesa algunas consideraciones/conclusiones que es necesario tener en cuenta.

    Dos cosillas antes de empezar:

    1. No son aseveraciones ni principios. Lo que detallo es fruto de lo que he vivido, igual hay cosas que ya están obsoletas, a las velocidades que funcionamos hoy en día no me extrañaría nada de nada.

    2. No creo que haya una opción mejor que otra, al menos a día de hoy, cada una cumple su objetivo y se adapta mejor o peor a tu negocio. Aunque me gusta creer que la evolución natural será que la versión web móvil sea lo más estándar en pocos años, qué queréis que os diga…

    Al lío:

    • La versión web móvil te permite realizar actualizaciones sobre tu producto sin tener que obligar a tus usuarios a que realicen ninguna actualización, como ocurriría si tuvieras una app. Bajarse actualizaciones de una app frecuentemente supone algo molesto (aunque necesario) para tus usuarios.
    • Una app implica desarrollarla para Android y para iPhone, con todas las implicaciones que esto conlleva: en Android por ejemplo existen botones sobre el hardware (botón back y menú) que no existen en iPhone. La interfaz cambia ligeramente para cada mercado. En Android además tienes dispositivos a distintas resoluciones de pantalla. En iPhone deberás tener en cuenta el «retina display» de las versiones 4 y 4S (el doble de la de un serie 3).
    • Una app móvil permite a los usuarios poder utilizarla sin estar conectada a Internet, sobrevive cierta experiencia de uso. En una versión móvil la experiencia es nula.
    • La estructura de navegación de una app la defines tu, puedes decidir si colocas el menú arriba o abajo (Luke recomienda ubicarla en la parte superior). Una versión web siempre traerá el marco del navegador que el usuario esté navegando + la barra de dirección por defecto. Y esto es importante tenerlo en cuenta, porque en la parte inferior de la interfaz se cargará un generoso faldón del navegador que reducirá considerablemente el espacio para lo que realmente interesa. La buena noticia es que puedes programarlo para que estos elementos no sean visibles en html.
    • Una web móvil tiene más limitadas las interacciones con el dispositivo: «tap», «flick», «hold», «zoom»… Aunque prácticamente todos se pueden implementar con html5, lo cierto es que existe un pequeño retraso entre la acción del usuario y la respuesta del sistema. ¿Estás dispuesto a sacrificar esas milésimas de segundo cuando en móvil lo que más interesa es la velocidad? Valóralo.
    • No te olvides del formato apaisado: ofrecer funcionalidades e interacciones extras cuando el usuario gira su dispositivo (lo que se conoce como «Responsive design» o Diseño web sensible) también es importante. Creo que la capacidad de respuesta de una web móvil está más limitada ante este comportamiento que una app nativa, pero necesitaría confirmación en este punto…
    • Limitación de acceso a las funcionalidades internas del dispositivo: una web móvil tiene más complicado el acceso a los extras del aparato: cámara, acelerómetro, brújula, geo… Si tu negocio necesita tirar de estas funcionalidades tenlo en cuenta.
    • Y la última, pero no menos importante: con una app puedes tener ingresos por descarga a través de la Apple Store o en el Android Market, cosa que en una web móvil no podrás tener…

    Como digo al principio estas consideraciones son fruto de mi experiencia con proyectos relacionados con el mundo móvil, que ya son unos cuantos. Con el tiempo seguramente muchas de estas limitaciones se solventarán, es tan sólo una cuestión de tiempo, pero creo que es interesante tener una fotografía real de lo que está suceciendo ahora. Si se te ocurre alguna cosa más que creas que pueda ayudar a completar esta lista será estupendo, ya lo sabes.

    Actualización patanegra: No te pierdas los comentarios que empieza a dejar la gente. Esto se está poniendo divertido :)

    Dentro de nada hará prácticamente un año desde que Ilios.org empezó a coger forma. La idea nació con la creencia de que es posible sacar provecho de la agilidad que proporciona nuestra situación: sin oficinas, sin burocracias, sin jerarquías, sin bodyshopping, pero siempre con un portátil bajo el brazo, conectados.

    En tan corto espacio de tiempo nos han pasado un montón de cosas. La más importante es que hemos sido capaces de demostrar que un grupo pequeño, con muchas inquietudes y sin infraestructura física, también es capaz de acometer grandes proyectos. Como comentaba hace unos años, la innovación no sólo es el resultado del uso de lo último. La innovación también puede ser el resultado de un uso más creativo de lo que ya existe.

    Los clientes nos ven con curiosidad, sobre todo las grandes cuentas, como preguntándose cómo es posible que una red tan pequeña pueda hacer cosas de gran calado: Banco Santander, BBVA, Museo del Prado, idealista.com, SModa, Fundación Telefónica, aunque sólo podemos enseñar una parte de nuestro trabajo.

    Pero todo esto no lo hacemos sólos: la base de Ilios es también una sólida red de colaboradores de confianza que aportan su saber hacer en otras áreas de conocimiento, sin ellos no podríamos hacer lo que hacemos (el incansable Julio Loayza, Jerónimo Mazarrasa, Ana Gasco, Blanca Fernandez o Álvaro Isorna).

    Scott Belsky llama a este tipo de profesionales «radicales libres», y «los compara con estas moléculas porque, en química, este grupo de átomos son imposibles de movilizar y, precisamente por eso, sus posibilidades son infinitas». «Los radicales libres son fuertes y resistentes, autosuficientes y extremadamente potentes. Los encontrarás trabajando por su cuenta, en pequeños equipos o en grandes compañías. Están en todos sitios y están configurando el futuro», escribe Belsky en un post de obligada lectura.

    Hemos recibido bastantes solicitudes de gente interesada en formar parte de nuestra red de confianza. Os pedimos paciencia: organizar algo que funcione como es debido requiere tiempo, esto es todo muy artesano… Necesitamos tener todo bien claro para poder seguir creciendo de forma orgánica. Pero desde luego nuestra idea es seguir creciendo, ¡cómo no!

    Agus, Carlos, Rafa, Ignacio, brindo por todo esto :)