Desconferencia 2008

Mañana, solsticio de verano, celebraremos en Madrid una nueva Desconferencia.

19 ponentes con su speech bajo el brazo compartirán inquietudes, conocimientos e ilusión ante una audiencia también ponente (es lo que tiene el formato desconferenciante…). Viendo la lista de asistentes parece que la jornada promete:

* Maria José Aguilar
* Jesús Sotoca
* Olga Santos
* Eusebio Reyero
* Javier Cañada
* Olga Revilla
* Miguel Jiménez
* Carlos Úbeda
* Nau Santana
* Ariel Guersenzvaig
* Agustín Jiménez
* Borja Delgado
* Mikel Gainzarain
* Esther Moreno
* Isabel Casanova
* César Astudillo
* Juan Delgado
* Rafael Muñoz
* Humberto Matas

También contaremos con los siguientes voluntarios:

* Juan Pablo López
* Quino Terceño
* Marian Bueno
* Daniel Calderón
* Oscar Guevara

Vayan por adelantado los agradecimientos a la gente de DNX, por ceder desinteresadamente sus oficinas y a Microsoft Iberia por su esponsorización de última hora.

Para quien no pueda asistir se hace saber que: todo estará grabado, flickerizado y twiteado. Permanezcan atentos a sus pantallas.

Cerramos el post con algo de historia:
El formato Desconferencia surgió durante de los cócteles de Cadius en Junio de 2006. Esa noche surgieron varias dudas sobre la efectividad de los cursos formales a los que varios de nosotros habíamos asistido, volviendo con la sensación de no haber aprendido lo suficiente a pesar de estar frente a un gurú.

Poco a poco empezamos a creer firmemente que compartir lo que cada uno de nosotros sabíamos sería suficiente como para poder organizar un sarao decente donde aprender, divertirse y conocer gente nueva. La primera desconferencia veía la luz el 1 de Julio de ese mismo año.

Para quien quiera saber más: Desconferencia.com

Me acabo de topar con algunos prototipos en papel de una nueva aplicación para iPhone que saldrá este mismo verano: Se llama Things, básicamente un gestor de tareas.

No sé cómo funcionará el invento, pero el boceto es una maravilla: Flujos, navegación, transiciones, modos… Y todo en lápiz y papel, como tiene que ser. Para quedarse un buen rato “espiando”.

Si quieres verlo al detalle pincha sobre la imagen, que se amplía:

iPhone mockup

Y para saber más date una vuelta por el blog de Things.

Universal remote control 3000 instructions

Para el desarrollo del nuevo Harmony Remote Control, la compañía Logitech encargó a la consultora GfK un estudio con el objetivo de conocer los parámetros de uso de este dispositivo dentro de los hogares.

Los resultados casi asustan: Aproximadamente en 1/4 de los hogares europeos, sólo existe una persona que conoce el funcionamiento de la tecnología. Además, un 49% de las amas de casa tiene 5 o más mandos a distancia y un 87% tiene 3 o más.

Uno de cada cuatro entrevistados reconocieron usar “chuletas”, con instrucciones para su familia, explicándoles el funcionamiento de los mandos. Pero más asombroso es aún el siguiente dato: A pesar de la ingente cantidad de mandos a distancia que campan por los hogares europeos, los usuarios siguen comprando mandos a distancia (con un crecimiento de un 31% año tras año en Francia, Alemania y Reino Unido). ¿La razón? La búsqueda de un mando universal apropiado que consiga hermanar las funciones de todos los demás… El pez se muerde la cola.

Vía Vnunet.

Retícula 960 de 12 columnas

A raíz de un artículo en Smashing Magazine sobre la divina proporción me ha surgido un planteamiento sobre la forma de trabajar a la hora de generar propuestas de interfaz.

Por un lado me da la sensación de que hay gente que trabaja primero generando el boceto y luego adaptándolo a una retícula, pero estoy seguro de que lo contrario también se da: Ir incluyendo los distintos elementos en la retícula hasta generar el boceto final.

No sé cuál de las formas de trabajo es mejor. Creo que depende un poco del proyecto: Si estás trabajando sobre un concepto nuevo seguramente trabajaría primero sobre un boceto, para después adaptarlo a la retícula elegida. Por otro lado, si el proyecto ya tiene una estructura sobre la que se basan el resto de pantallas, tiene más sentido trabajar directamente sobre la retícula.

En cualquier caso les presento a 960 Grid System, sencillo framework basado en un ancho de 960px para dividir tu interfaz en 12 o 16 columnas (Vía Gti).

Árbitro de Fútbol: Tarjeta Amarilla

No hace falta ser muy listos para darse cuenta de que la gente prefiere ser recompensada a ser castigada por hacer algo. A nadie le gusta el castigo y, sin embargo, recibimos con agrado un premio, por muy insignificante que sea.

El caso es que si te das una vuelta por ahí encuentras grandes ideas que tratan de aplicar el mantra “mejor recompensar, pero penalizar también funciona”. La recompensa, bien definida y pensada, puede incluso ofrecer beneficios para quienes ofrecen el premio.

Sirva el siguiente ejemplo: Muchas ciudades, debido a su ubicación geográfica, se ven obligadas a construir puentes para que vehículos y medios de transporte puedan entrar y salir de ella sin tener que dar largos rodeos para poder acceder a la urbe: Lisboa o San Francisco son claros ejemplos.
El acceso a estas ciudades está condicionado por sus puentes. El paso de estos puentes conlleva siempre el pago de una tasa, pero con “truco”: Los usuarios que salen en coche de la ciudad (y que ayudan a descongestionarla a nivel de tráfico) no pagan nada, los usuarios que entran en ella (la congestionan) tienen que pagar su correspondiente tarifa en función del tamaño del vehículo. Muchos usuarios se quejan cuando entran en la ciudad preguntándose por qué diablos tienen que pagar para cruzar un simple puente. De lo que no nos damos cuenta es de que, saliendo de la ciudad estamos ayudando a minimizar el tráfico.

Este ejemplo de la vida real lo podemos aplicar en la web. Recompensar a los usuarios que, por ejemplo, ofrecen más contenido a la web y “penalizar” (o no premiar simplemente) a los que son menos proactivos puede llegar a ser una buena estrategia si se plantea como es debido.

Venere es un portal de reservas de alojamientos por internet, muy recomendado, por cierto. Cada vez que hago una reserva a través de ellos, días más tarde recibo un email donde me piden la opinión sobre el hotel que reservé a través de ellos. A veces sí, estoy con ganas de escribir y dedico algunas líneas para opinar sobre dicho hotel, pero otras veces simplemente no me apetece.

Email Venere.com

Un buen incentivo sería ofrecer a aquellos usuarios que escriban una reseña un pequeño descuento en su próxima reserva. Este gesto por parte de Venere ayudaría muchísimo a aumentar lo más interesante de la web: Las opiniones de los usuarios. Y, de paso, te aseguraría una próxima visita a la web, pues a todo el mundo le gusta usar un descuento que nos han regalado, ¿no? Rizando el rizo, y a riesgo de equivocarme, se me ocurre que, si el comentario es negativo, los costes del descuento los podría asumir el propio hotel donde el usuario se ha hospedado, al fin y al cabo el responsable final de un mal servicio es el hotel. Si el comentario es positivo dicho descuento lo podría asumir Venere. Este dinámica también se podría aplicar a portales como los amigos de TopRural, donde los comentarios son claves a la hora de tomar la decisión final.

El criterio a seguir es sencillo: Por un lado, a mejor contenido, mejor premio, en forma de descuentos, regalos, etc. Por otro lado, a peor (o menor) contenido, penalizar, pero sin que ésto se vea como un castigo realmente. De esta forma recompensas a los usuarios más proactivos, los que más esfuerzo hacen por generar buen contenido y de alguna forma animas a los más perezosos a generar contenido decente. Lo más importante es hilar muy fino. Si los usuarios se ven en la obligación de hacer algo sencillamente no lo harán, y al final puede perjudicarte, pero exprimiendo interfaz y usuarios/clientes se pueden conseguir beneficios interesantes.

Al final se trata de pequeñas vueltas de tuerca que no sólo ayudan a obtener mejor contenido, sino que encima recompensan a los usuarios que más te utilizan.