El señor que ilustra este post se llama Charles Percy Snow.

Snow fue un físico y novelista británico principalmente conocido por su ensayo “Las dos culturas“, donde describe con detalle el hueco existente entre la comunidad científica y la literaria. En dicha obra Snow se lamenta de esta diferencia y analiza sus consecuencias:

“Cuando estas dos partes crecen de forma independiente, ninguna sociedad es capaz de pensar con sabiduría… Esta polarización es una gran pérdida para todos. Para nosotros como personas y para nuestra sociedad”.

Lamentablemente, la polarización que Snow menciona aún se mantiene viva en pleno siglo XXI, aunque quizás más latente en el entorno científico, donde nos encontramos con dos tipologías: la comunidad científica “humana” y la “tecnológica”. El primer grupo ha adoptado una visión “humanística” cuando analiza el mundo en el que viven, enfocándose principalmente en las personas como seres humanos. El segundo grupo, adopta una visión más “matemática” cuando miran al mundo que les rodea, más orientadas hacia el mundo del hardware/software y menos en las personas.

Esta dualidad ha creado dos tipos de cíclopes: el cíclope que sólo ve humanos, pero sabe poco sobre tecnología y el cíclope sólo sabe sobre tecnología pero apenas nada sobre personas. Para más inri estas visiones se dan la espalda, funcionan en paralelo y raramente se ven las caras.

Lo peor de todo es que sobre esta separación científica flota otra aún más grande si cabe: la existente entre el laboratorio y el mundo de los negocios, tan dispar y diferente.

La superación de estas grandes barreras traería consigo un mayor entendimiento sobre tecnología y ser humano por ambas partes, con los lógicos beneficios que todo esto supondría para nuestra sociedad. Pero ¿está dispuesta la comunidad científica a encontrarse y dialogar? Yo personalmente tengo pocas esperanzas a corto plazo…

Inspiración: The Human Factor.

El gran Álvaro Varona, Jefe de Diseño de Marca.com, acaba de publicar una pequeña entrevista donde comento algunos detalles sobre Kakoe, la web que creamos hace unos meses para comentar en Internet lo que ves en la televisión.

Internet Made In Spain es una nueva iniciativa de Álvaro con el objetivo de hacer descubrir a la gente proyectos de Internet hechos 100% en España. Me ha hecho mucha ilusión estar en la primera entrevista de este – seguro – interesante proyecto.

¡Gracias Álvaro!

Una de las cosas que hemos aprendido desarrollando Kakoe es que hemos ido demasiado lejos en cuanto a definición se refiere: hemos preparado una interfaz muy sólida (y un back aún más) capaz de soportar a cientos de usuarios usando Kakoe al mismo tiempo, como si llegaran en masa. La triste realidad nos ha demostrado lo contrario: escasa o nula actividad. Me ha recordado mucho a lo que pasó en Google Wave:

A día de hoy la actividad en Kakoe prácticamente es nula. Y cualquiera que llegue, debido a esa falta de actividad, no se molesta en seguir trasteando, ojea unos segundos la home y después se va. Defraudado.

Cuando defines wireframes para algo que tendrá cierta interacción social, suele ocurrir que tus propuestas son lanzadas considerando a un montón de usuarios, todos participando activamente, con sus perfiles completos, etc. La actividad que se refleja en tus propuestas es frenética. Pero no defines para el “usuario 0″, ese que llega de los primeros (seguramente colega), cuando apenas hay movimiento y sólo quiere “probar a ver qué tal”:

  • No rellena su about, ni siquiera una humilde foto;
  • Su actividad es mínima, saluda a un colega que se ha encontrado y poco más;
  • Apenas tiene contactos, y esa zona donde reflejabas un montón de avatares aparece tan vacía…
  • Como consecuencia de todo esto, el streaming de actividad queda seco, sin vida. El atractivo de este elemento se cae.

En esos momentos en los que la actividad es prácticamente nula, todas esas propuestas donde se mostraba la energía de tu idea con fabulosas interacciones ahora casi te perjudican.

Queremos darle ese último empujón a Kakoe. Pero a sabiendas de que quizás, por no haber definido para ese usuario 0, ya sea demasiado tarde…

Me acabo de topar de frente con una iniciativa que me ha encantado. Se llama Tetuan Valley y consiste en algo parecido a lo que ya comenté hace unos meses, cuando estuve trabajando en Londres.

La iniciativa es sencilla pero atrevida: promover la creación de un tejido empresarial para que startups y profesionales independientes relacionados con las nuevas tecnologías se instalen en uno de los barrios con más solera de Madrid (Tetuán), un poco al estilo de lo que ya existe en la zona de Hoxton Square, en Londres. El proyecto está liderado por Alex Barrera (Inkzee.com) y varios miembros de Okuri Ventures. A través de su programa Okuri Spaces, ofrecen espacios de trabajo con interesantes condiciones desde €125/mes (lo que viene siendo conocido como Coworking). Pero lo más interesante es que también ofrecen formación a nuevos emprendedores (a través de su Escuela de Startups), donde enseñan los conceptos básicos para crear una startup.

Prometen un montón de actividades relacionadas con la promoción de todo esto (photowalk por el distrito incluído). Intentaré seguir de cerca este proyecto porque me parece realmente interesante.

En octubre del año pasado TechCrunch mencionó su iniciativa, donde dan más detalles del por qué y el como: Why are there not more Spanish startups? OkuriSpaces aim to change that

Ah! La foto es de Joe Lomas.

Ética y Diseño de Interacción

De acuerdo, el diseño de interacción ayuda a establecer una relación más cordial entre tecnología y ser humano. ¿Pero qué ocurre cuando nos encontramos con el comercial que busca a los clientes con los que tú trabajarás? Veamos:

El objetivo del diseñador de interacción está claro: optimizar toda interfaz digital e irse a dormir con la sensación del trabajo bien hecho, donde nada falla y todo hila fino (trabajo que, dependiendo del cliente, muchas veces puede llegar a ser una meta imposible).

El objetivo del responsable comercial es otro bien distinto: no sólo se trata de traer nuevos clientes a la empresa donde trabajas, sino también de mantener los que ya existen, con nuevos projectos conforme van surgiendo nuevas necesidades.

Y aquí es donde dinero y ética chocan. ¿Cómo reaccionarías cuando si un comercial te pide que la solución a ese problema al que tratas de dar solución no debe ser perfecta? Existirán más posibilidades de seguir manteniendo ese cliente si esa interfaz que tú has desarrollado cojea por algún sitio. Lo que potencialmente se traduciría en más ganancias.

De momento no parece algo frecuente (aunque puedo prometer y prometo que en algún que otro proyecto ya lo haya escuchado). Pero posiblemente este duro período que estamos atravesando provoque este tipo de actitudes.

¿Y tu? ¿Qué harías si te pidieran esto?

Juan Leal at Helsinki

Aún me cuesta creer que hayan pasado casi tres meses desde que llegué a Helsinki. Pero así es: hoy dejo Finlandia, con nieve a lo que dá y temperaturas por debajo de los – 12ºC.

Ha sido una experiencia brutalmente superior. En lo personal tolerando soledad y clima “extremo”. En lo profesional, aparte del proyecto para Nokia, conociendo a un buen grupo de gente realmente valiosa que espero volver a ver pronto, muy pronto.

Llegados a este punto no queda más remedio que dar carpetazo a estas Helsingfors Series. Dar carpetazo y dar las gracias, claro, porque ha sido realmente sorprendente el acogimiento que estos 20 posts han tenido. Vuestros emails y comentarios han sido motivación más que suficiente para activar el engranaje observación/análisis/redacción, con mucha ilusión además, oyes. Me quedo algunos posts en el tintero que espero vean la luz más pronto que tarde.

Y ahora, Helsinki > Copenhague > Madrid > Lisboa. Y afeitarse un poco, claro…

La foto es de Laguerförs, que se lo pasó muy mal aquí, por cierto.

La hora del aperitivo es internacional. Da igual donde vayas. Después de un día de trabajo la gente se junta para tomar unas cervezas y olvidarse un poco de la jornada laboral. Deporte internacional, diría.

Desde hace un tiempo vengo observando un comportamiento a la hora de saborear ese snack que acompaña las cervezas (aquí en Helsinki está compuesto de un pequeño bol de avellanas o similar al módico precio de €2). Y es que según seas hombre o seas mujer el snack se disfruta de forma diferente. Me explico mejor con un par de imágenes…

La mano de una mujer se acerca al snack así (modo picar, de toda la vida):
Female hand

La mano del hombre lo hace de esta forma (modo zarpa/garra):
Male hand

La mujer simplemente acompaña la bebida con un toque de sabor diferente. El hombre no. El hombre lo que quiere es hacer acopio de cuanto más mejor, da igual lo que sea.

Pensé que este comportamiento era más .es, pero no, en co.uk, en .fr o aquí, en .fi todos hacen lo mismo… No importa la calidad, sino la cantidad.

Qué brutos somos a veces…

Hardcore drunker @ Helsinki. Finland

Después de todo este tiempo en Finlandia aún me sigue sorprendiendo la cantidad de gente veo de lado a lado completamente borracha.

Y es que en Finlandia la gente se aprieta unas cogorzas del 15. Da igual la edad: adolescentes, adultos o personas ya entradas en edad, no hay franja etaria ni escala social que escape al poder del alcohol.

El hábito social de beber aquí pierde todo su encanto. La gente por regla general, cuando bebe, es hasta reventar. No existe ese término medio al que los habitantes del sur de Europa estamos quizá más acostumbrados. Se bebe a lo que dá.

Me sorprende también cómo los servicios de urgencias surgen de repente para ayudar al desvaído, así como de la nada. Creo que alguien me explicó que existe incluso cierto código: si estás tirado en el suelo pero con el codo apoyado estos servicios de urgencia pasan de largo. Sólo cuando estás tumbado e inconsciente te echan un cable, da igual la temperatura exterior: he visto a gente con ese famoso codo apoyado tirada en la nieve a unos -8ºC.

En los bares las vomiteras también están más que asumidas. En una ocasión tuve que echar una mano a un colega que se pasó con lo suyo y no consiguió llegar al WC. Echó todo lo que tenía dentro justo antes de entrar. Al pedir a la gente de la barra una fregona o algo parecido para solucionar el estropicio la chica muy educadamente me ofreció dos alternativas: “o lo limpia él con el papel que hay dentro del baño o €50 si lo hacemos nosotros”. Mi pobre colega no podía ni moverse: pagó la cuota correspondiente..

El paisano de la foto de arriba dormía cuando la temperatura exterior andaba entorno a los 5ºC y había caído un chaparrón bastante considerable. Un simple papel de periódico le aislaba del suelo mojado.

Nos quedan 19 días (y quinientas noches) en Suomi.

Rautatieasema, Helsinki. Finland

Si hay algo a lo que aún no me he acostumbrado (aparte de al clima, claro) es a orientarme por el submundo que existe bajo el asfalto Helsinkero.

Acompañando los cimientos de la ciudad existe otra que vive ajena a las condiciones climatológicas y en la que siempre es de día, aunque sea de forma artificial. En ella puedes encontrar de todo: restaurantes, farmacias, pastelerías, supermercados… Uno puede salir de casa y entrar en la oficina del centro de Helsinki prácticamente sin poner los pies en la calle (me imagino las razones que han llevado a esto…).

Pero hay un pequeño problema: en este mundo subterráneo uno sabe por dónde entra, pero tienes que haber pasado muchas veces para saber por donde sales. Y la culpa de todo esto la tienen las señales, que carecen de la información mínima para indicarte dónde estás y hacia donde puedes ir. Un simple nombre (en finés por supuesto) y una flecha es todo lo que uno puede esperar encontrarse atravesando estos pasadizos. A veces, cuando vas con prisas es frustrante, pues piensas que conoces el camino y lo haces casi sin pensar y al salir te das cuenta de que toca dar la vuelta.

Wayfinding es un término acuñado por el planificador urbano Kevin A. Lynch y hace referencia a cómo los seres vivos se orientan en espacios físicos y se desplazan de un sitio a otro. En el caso concreto del mundo subterráneo de esta ciudad el concepto falla estrepitósamente: sólo tras varios intentos conseguirás llegar a tu destino con éxito.

Para los profanos en la materia, existe un excelente artículo que toca este tema, aunque relacionándolo más con la tecnología: Wayfinding Through Technology, escrito por la gente de Johnny Hollan Magazine. También el amigo Nacho Puell escribió en su día un interesante post: the wayfinding place. Ambos de recomendadísima lectura.

Voota screenshot

Después de 3 meses trabajando hoy, 18 de noviembre, la primera versión de Voota ve la luz.

Como ya comenté en un post anterior el objetivo de Voota es “permitir a la gente de a pie votar y opinar sobre los políticos actuales, ayudando de esta forma a tener una idea más decente de quién es quién en el mundo de la política de nuestro país”.

Hemos intentado salir lo antes posible por lo que es muy posible que encuentres cosas que no funcionen al 100%. Tampoco tenemos mucho contenido (en realidad el contenido lo aportas tú participando). Tenemos un montón de ideas en la cabeza que queremos que vean la luz cuanto antes, pero también queremos conocer las primeras reacciones de la gente que use Voota por eso hemos salido en cuanto hemos tenido lo más básico.

Cualquier sugerencia o crítica será siempre bienvenida: simplemente deja un comentario en este post y nos encargaremos de él.

Bienvenido a Voota. Que disfrutes.

Otros blogs que se hacen eco:
Voota ya está online (Blog oficial de Voota)
Lanzamos Voota – ya puedes votar (por François Derbaix)
Voota goes live! (por Sergio Viteri)