Este mes participaré en un par de charlas para hablar sobre lo que más tocamos en esta casa: la facilidad de uso.

La primera de ellas será en Madrid:
- 23 de noviembre a las 18:30,
- Fundación Telefónica,
- Gran Vía, 28,
- Ciclo de internet y nuevas tecnologías.

Será algo muy cortito (20min), para dar a conocer nuestra profesión con la intención de demostrar de alguna manera cómo Internet tiene el potencial de crear profesiones que no existían hace unos años atrás.

La segunda será en Málaga:
- 30 de noviembre a las 11h,
- Sede de la Diputación de Málaga,
- C/ Pacífico, 54,
- Foro de Cooperación Transfronteriza para la Cultura Emprendedora e Innovadora (programa en .pdf).

Participaré en una mesa redonda donde se debatirá cómo una tecnología fácil de usar puede llegar a ser la clave del éxito de una empresa.

Hasta donde yo sé, ambos eventos son gratuitos:
Incripción para la charla de Madrid.
Inscripción para la de Málaga.

Cuando te ofrecen de postre flan en un restaurante, ¿qué suele ser lo primero que preguntas? Probablemente si es casero, si está hecho a mano, con cariño y tiempo o si es industrial, hecho de forma artificial, por máquinas. Cuando te llega, incluso agradeces esa forma desigual que tiene, dando a entender que efectivamente han sido manos humanas las que le han dado forma al dulce. De alguna manera preferimos lo que tiene pinta de estar hecho en casa, lo casero triunfa.

Y a veces pienso que en Internet pasa casi lo mismo.
Date una vuelta por el diseño de las empresas que más triunfan en Internet, verás: eBay, Google, Craiglist o hasta Amazon tienen un diseño sin grandes pretensiones visuales, todo muy enfocado a la funcionalidad. Soy capaz incluso de imaginarme discusiones alrededor del estilo de los enlaces, por ejemplo, y casi veo la conclusión a la que se llega: “Somos una compañía que se tiene que adaptar a todo el planeta, todo el mundo nos utiliza. Tenemos que asegurarnos de que cualquier persona sabe utilizar nuestros servicios sin problemas”.
Es casi como fabricar una silla (destinada a sentar a cuantos más humanos mejor): para que una silla cumpla correctamente su función esta debe adaptarse a las medidas antropométricas de la población general (que en Ergonomía estaría entre los percentiles 5 y 95).

Si estás planteándote un servicio web dirigido a un amplio sector de la población quizás deberías por lo menos recapacitar sobre este detalle. No todo el mundo es nativo digital ni tiene por qué conocer ciertos patrones que a priori deberían estar interiorizados. A veces esos efectos visuales que te llenan de satisfacción pueden llegar a ser un freno para los que usan tu servicio web. A nadie le gusta estropear algo bonito y puede llegar incluso a imponer cierto respeto tocar sobre algo atractivo cuando se es consciente de que no se tiene la experiencia necesaria: “Peligro, no tocar”.

Logo de Masquemédicos

Desde hace unas semanas participo como socio en Masquemedicos.com, una iniciativa que tiene como objetivo ser la referencia en España para encontrar el mejor médico, a partir de un buscador sencillo y eficaz y la participación de los usuarios. Creo que en este sector hay muchísimo camino por explorar y me pareció una idea genial, sobre todo después de saber el equipo que estaba por detrás.

En esta operación también han participado François Derbaix (que también lo comenta en su blog) y todo un experto en el tema de los seguros: Carlos Fernández (Segurosred).

No voy a dar más detalles al respecto, la noticia ya se ha mencionado en Loogic y en el blog de Masquemédicos. Mi intención es simplemente que este post recuerde tan importante hito personal.

Brindo por ello.

Después de varios meses de gestiones, hace unas semanas finalmente empecé a formar parte del accionariado de Vinogusto.com. Vinogusto es una red social que gira alrededor del mundo del vino. Con sede en Bruselas, su primera versión nació en Junio de 2007 y en diciembre de 2009 ya contaba con 175.000 vinos, 65.000 sitios, 95.000 opiniones y alrededor de 500.000 visitas únicas mensuales.

Es la primera vez que me meto en este tipo de saraos, pero creo que no será la última. Y es que encontraba un contrasentido trabajar “para” Internet y no invertir “en” Internet. Siento que hay una parte de todo este mundo que me estoy perdiendo. Conocer la parte de negocio que gira entorno a una start-up me parece clave para saber cómo que se genera todo lo demás.
Espero que la experiencia sea lo más enriquecedora posible…

Más detalles sobre esta ampliación de capital en el blog de Vinogusto.

Pues nada, que se llama Business Angel

No hay duda de que la mayoría de las nuevas start-ups que nacen a día de hoy tienen una fuerte componente “social”. Aquellas que ya nacieron hace un tiempo y quieren seguir al pie del cañón también se plantean su correspondiente capa social para no perder el tirón de algo tan importante como es el famoso “Contenido Generado por Usuarios” (o UGC en sus siglas en inglés).

Y es que este contenido no tiene ningún sentido si el usuario no tiene a su alrededor una red de contactos decente, donde hacer más viral todo aquello que suceda entorno a su perfil.

Pero hay algo raro en todo esto: lo más importante de toda esta componente social es algo tan sencillo como el botón o el enlace de “Seguir”, o “Hacerse admirador”, o “Agregar como amigo”, depende de donde estemos. Ese es el elemento clave de toda red social que se quiera denominar como tal. Y algo tan sencillo como definir un buen botón, que llame la atención e invite a crear más viralidad entorno a esa red social se diseña mal, se oculta:

  • Hay quien lo incluye entre múltiples opciones, haciendo difícil discriminarlo;
  • Otros le ponen una etiqueta complicada, no dejando claro qué acción generan;
  • Hay otros que prefieren ocultarla tras un desplegable;
  • También hay quien coloca esta acción completamente fuera de contexto…

En definitiva, complican lo que a priori es lo más sencillo de definir: un simple botón. EL BOTÓN, el comando más importante de toda red social que se precie.

Veamos algunos ejemplos que he tomado a vuelapluma y he incluído en la siguiente imagen:

  • Delicious.com – Incluye un enlace oculto entre otras dos opciones, con un literal “Add to my network”…
  • Inusual.com – En las opciones básicas de usuario nos encontramos con un “Colegas – Invitar” ?!
  • Linkedin.com – Entre varias opciones, justo en el medio nos encontramos “Add username to your network”. Un literal fantástico, pero ¿¿por qué en el medio??
  • Facebook.com – Justo al lado del nombre del perfil de usuario “Add as a friend”. Perfecto (y está claro que funciona…).
  • Vimeo.com – Oculto tras un desplegable que se muestra al hacer rollover. Mal.
  • Twitter.com – Un simple literal bien grande y visible. Genial.

Y al final, nos damos cuenta de que las dos redes sociales más importantes que existen tienen también los literales más eficaces (y además, en forma de botón). Creo que un detalle tan simple como tener el elemento más importante bien definido también les está ayudando a ser más líderes aún.

Si estás preocupado porque tu red social no tiene el tirón que esperabas, plantéate si ese botón o enlace, en el que has depositado toda tu confianza está bien contextualizado, se ve como es debido y tiene una etiqueta que engancha y anima a los usuarios a pinchar sobre ella. Diseña para el Affordance.

The perfect day to see Lisbon city: running over the red brigde. A smooth race, with a track that includes top city monuments and a warm temperature… What else? Ah, Sagres beer… True.
Come and joing Lisbon’s half-marathon!

Photo: richardbrittain.

Ayer domingo tuve la oportunidad de aparecer en una de las páginas del diario con más tirada de Extremadura. En dicha página me preguntan sobre cómo empecé a dedicarme a esto del diseño de interacción, qué tal va Voota y mi opinión sobre otros detalles relacionados con el mundo de la tecnología (entrevista completa).

Cuando lo ves sobre el papel, enseguida te das cuenta de cosas que cambiarías porque no han salido justamente como las has dicho tu, pero esa es también la labor del periodista, al fin y al cabo. Simplemente quiero dejar bien claro que no soy “el fundador de varias start-ups”, puesto que parezco el único artífice de ellas. Junto a mi hay gente muy valiosa tan involucrada como yo.

Aparte de esta puntualización, uno no puede evitar esbozar una sonrisa al verse reflejado en un diario, por supuesto.

Va por mis padres, siempre a mi lado apoyándome en todo lo que hago.

Y ya que estamos en Extremadura, aprovecho para comentaros que estaré como ponente en The Evnt: un evento en Cáceres sobre nuevas tecnologías que tendrá lugar el próximo 9 y 10 de abril. Por si alguien se anima…

(Dani, gracias por la fotinga! Al final valió para algo! ;)

El señor que ilustra este post se llama Charles Percy Snow.

Snow fue un físico y novelista británico principalmente conocido por su ensayo “Las dos culturas“, donde describe con detalle el hueco existente entre la comunidad científica y la literaria. En dicha obra Snow se lamenta de esta diferencia y analiza sus consecuencias:

“Cuando estas dos partes crecen de forma independiente, ninguna sociedad es capaz de pensar con sabiduría… Esta polarización es una gran pérdida para todos. Para nosotros como personas y para nuestra sociedad”.

Lamentablemente, la polarización que Snow menciona aún se mantiene viva en pleno siglo XXI, aunque quizás más latente en el entorno científico, donde nos encontramos con dos tipologías: la comunidad científica “humana” y la “tecnológica”. El primer grupo ha adoptado una visión “humanística” cuando analiza el mundo en el que viven, enfocándose principalmente en las personas como seres humanos. El segundo grupo, adopta una visión más “matemática” cuando miran al mundo que les rodea, más orientadas hacia el mundo del hardware/software y menos en las personas.

Esta dualidad ha creado dos tipos de cíclopes: el cíclope que sólo ve humanos, pero sabe poco sobre tecnología y el cíclope sólo sabe sobre tecnología pero apenas nada sobre personas. Para más inri estas visiones se dan la espalda, funcionan en paralelo y raramente se ven las caras.

Lo peor de todo es que sobre esta separación científica flota otra aún más grande si cabe: la existente entre el laboratorio y el mundo de los negocios, tan dispar y diferente.

La superación de estas grandes barreras traería consigo un mayor entendimiento sobre tecnología y ser humano por ambas partes, con los lógicos beneficios que todo esto supondría para nuestra sociedad. Pero ¿está dispuesta la comunidad científica a encontrarse y dialogar? Yo personalmente tengo pocas esperanzas a corto plazo…

Inspiración: The Human Factor.

El gran Álvaro Varona, Jefe de Diseño de Marca.com, acaba de publicar una pequeña entrevista donde comento algunos detalles sobre Kakoe, la web que creamos hace unos meses para comentar en Internet lo que ves en la televisión.

Internet Made In Spain es una nueva iniciativa de Álvaro con el objetivo de hacer descubrir a la gente proyectos de Internet hechos 100% en España. Me ha hecho mucha ilusión estar en la primera entrevista de este – seguro – interesante proyecto.

¡Gracias Álvaro!

Una de las cosas que hemos aprendido desarrollando Kakoe es que hemos ido demasiado lejos en cuanto a definición se refiere: hemos preparado una interfaz muy sólida (y un back aún más) capaz de soportar a cientos de usuarios usando Kakoe al mismo tiempo, como si llegaran en masa. La triste realidad nos ha demostrado lo contrario: escasa o nula actividad. Me ha recordado mucho a lo que pasó en Google Wave:

A día de hoy la actividad en Kakoe prácticamente es nula. Y cualquiera que llegue, debido a esa falta de actividad, no se molesta en seguir trasteando, ojea unos segundos la home y después se va. Defraudado.

Cuando defines wireframes para algo que tendrá cierta interacción social, suele ocurrir que tus propuestas son lanzadas considerando a un montón de usuarios, todos participando activamente, con sus perfiles completos, etc. La actividad que se refleja en tus propuestas es frenética. Pero no defines para el “usuario 0″, ese que llega de los primeros (seguramente colega), cuando apenas hay movimiento y sólo quiere “probar a ver qué tal”:

  • No rellena su about, ni siquiera una humilde foto;
  • Su actividad es mínima, saluda a un colega que se ha encontrado y poco más;
  • Apenas tiene contactos, y esa zona donde reflejabas un montón de avatares aparece tan vacía…
  • Como consecuencia de todo esto, el streaming de actividad queda seco, sin vida. El atractivo de este elemento se cae.

En esos momentos en los que la actividad es prácticamente nula, todas esas propuestas donde se mostraba la energía de tu idea con fabulosas interacciones ahora casi te perjudican.

Queremos darle ese último empujón a Kakoe. Pero a sabiendas de que quizás, por no haber definido para ese usuario 0, ya sea demasiado tarde…